Tras disfrutar de ese vasto mundo celestial, entran de nuevo en el mundo de los mortales cuando se agota su mérito. Así, quienes siguen el dharma de los tres Vedas, movidos por el deseo de placeres, solo alcanzan este ir y venir.
Explicación
Krishna continúa el verso anterior, donde habló de quienes realizan rituales védicos para llegar al cielo. Su recompensa dura solo lo que dura su mérito (puṇya); al agotarse, regresan al mundo humano. La idea de Krishna es que las acciones hechas por deseo (kāma) mantienen a la persona en el ciclo de ir y venir, en lugar de darle una libertad duradera.