Los conocedores de los tres Vedas, que beben el soma y quedan purificados de sus faltas, me adoran con sacrificios y piden como destino el cielo. Al alcanzar, por sus méritos, el mundo de Indra, señor de los dioses, disfrutan en el cielo de los placeres divinos de los devas.
Explicación
Krishna acaba de decir que es la inmortalidad y la muerte, el ser y el no ser. Ahora habla de quienes siguen el camino ritual védico (los tres Vedas, trayī vidyā): lo adoran mediante el sacrificio (yajña), pero solo para ganar el cielo (svarga). Así obtienen, como fruto de su mérito (puṇya), los placeres del mundo de Indra; en el verso siguiente Krishna aclara que esa recompensa es temporal.