Aquel en quien todos los deseos entran como las aguas entran en el océano, que se llena sin cesar y permanece inmóvil, alcanza la paz; no la alcanza quien va tras los deseos.
Explicación
Krishna sigue describiendo a la persona de sabiduría firme. Igual que el océano no se agita por los ríos que desembocan en él, esa persona no se deja sacudir por los deseos (kāma) que surgen, y así encuentra la paz (śānti). Quien persigue sin cesar sus deseos no la encuentra. Algunos comentaristas entienden que los deseos son absorbidos sin reacción alguna; otros, que surgen solo por el contacto de los sentidos con sus objetos y nunca llegan a arraigar.