Pero el yogui que se esfuerza con empeño constante, limpio de sus faltas y perfeccionado a lo largo de muchos nacimientos, alcanza entonces la meta suprema.
Explicación
Krishna responde a la inquietud de Arjuna sobre si el yogui que fracasa está perdido. Dice que quien persevera con esfuerzo sincero se va purificando de sus impurezas (kilbiṣa) y madura a lo largo de muchas vidas, hasta alcanzar la meta suprema (parā gati), entendida como liberación. Las tradiciones difieren en si esa meta es la unión con el absoluto impersonal o con un Dios personal, y el verso no lo decide.